En una ocasión una amiga me dijo que parecía la chica que mira blogs de moda y a la que le gusta la filosofía existencialista (creo que acabo de hacer una mezcla de la opinión de mi amiga con la protagonista de un cuento breve de Mario Benedetti con la que me sentí identificada profundamente).
En ese momento me salió una sonrisa y un gesto de afirmación pero en seguida dudé si lo que me había dicho, el modo en que me había etiquetado rápidamente, me gustaba o no. Decidí que no.
Esa tarde repasé los blogs que seguía y los que realmente seguía y sí, era cierto (exceptuando uno o dos) pero mi blog no encajaba con ellos.. así que decidí que realmente no me conocía.
Tuve serias dudas en un principio de sobre qué debía tratar mi blog, pues los blogs de moda han llegado a aburrirme seriamente y ahora tan sólo me paso por aquellos que considero vale la pena y me pueden aportar algo.
Y tampoco quería convertir mi blog en una muestra en exclusiva de mis inspiraciones diarias o de mis opiniones sobre moda de la que, francamente no me considero suficiente "sabia" para opinar.
Así que poco a poco mi blog ha ido evolucionando en una dirección que no esperaba, sin tener que ver mucho con la moda pero mis gustos también han evolucionado.. mi juiciosa y crítica opinión va descartando blogs y blogs y cada vez se salvan menos.
Todo esto venia porque no me gustó ser encajada dentro de un grupo de gente (por decirlo de alguna manera) pero hubiera sido ese u otro, no me gusta ser encajada dentro de nada, yo busco desmarcarme y en cierto modo esto lo que intento expresar en el modo en que visto. Como siempre digo, "para gustos colores" (que es lo mejor de la raza humana; la diversidad) y retomando mi reflexión inicial, no quise que mi blog cayera en lo típico/mítico y ahí quedó todo.
Hace poco tuve una reflexión sobre la moda que me hubiera gustado compartir pero no lo hice ni lo haré y si lo hago ahora con esta es porque creo que alguien se ha desmarcado y es digno de dedicarle unos minutos.
Se llama Leandra Medine y la conocí por otro blog que visito a menudo(http://capuccinobar.blogspot.com/).
El blog de Leandra Medine es http://www.manrepeller.com/ y me hizo gracia que se describiera así misma culpando a su modo de vestir cómo la razón de que los novios que había tenido la hubieran dejado.
Hasta ahí bien, pero hoy paseándome por su blog he encontrado un enlace a un video desde otro video y .. resumiendo es este:
Reconozco que el nivel de mi inglés no llega para entender todo, todo lo que dice pero ha habido una idea que se me ha quedado como fundamental y es que no importa que a "ellos" no les guste cómo vas, porque no importa si vas "sexy" o no, sino que tú sólo pienses en ti cuando te vistas.
Creo que aunque se oigan muchas opiniones de algunos "bloggers" que ahora se están haciendo tan famosillos y reconocidos (que hay quién está contento y hay quién se pregunta quién le ha dado a tal o cual el derecho de que su opinión cuente más..) (ah! y yo soy la primera que sigo a tres o cuatro tan feliz) hasta ahora no había oído nada distinto o que ejerciera sobre mí el poder o atracción de dar el primer paso y escribir mi opinión para que quede constante: estaba ya preguntándome qué ocurria con la moda, qué pasaba que estaba cayendo en picado en la sociedad consumidora, en la gran rueda de comprar por comprar por tener y el objetivo (invisible a simple vista) de ser la mujer un "objeto de provocación" porque "cuanto más guapa y sexy, más me querrán".
Puede que sea sólo una utopía, pero siempre he necesitado darle un sentido más allá de lo puramente superficial a la moda porque me resisto a creer que se queda en una imagen de lo que eres por fuera sin tener nada que ver en lo que eres por dentro.
¿Trataré de convencerme a mi misma porque en un futuro incierto y también bastante utópico quiero dedicarme a ese mundo y pretenderé extender a él mis reflexiones existencialistas?
Sólo sé qué no sé nada.
Laura Gorre
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13 octubre, 2011
06 octubre, 2011
Tengo ojos. Y como ojos, ven. Y son mirados.
Mis ojos son dos agujeros profundos de marrón chocolate 75% cacao puro. De ese chocolate que llega a ser amargo.
Los paseo a menudo, son dos joyitas dulces que necesitan aire fresco y dotes de inspiración cada tres minutos.
También saltan, de unos ojos a otros; admirando o ejerciendo su personalidad crítica.
Son como agujeros negros que absorben información automáticamente; ¡cómo si hubieran sido creados para ello!
Imagino que todos los ojos lo hacen, sin embargo los míos tienen una necesidad, latente e imperiosa y en ocasiones inquietante, que a veces me produce jaquecas.
Cerrarlos y empaparme de negro, negro, me descansa.
Cerrarlos y olvidar que otros ojos pueden estar escrutándome…
La vida son dos días, igual que el número de ojos que tenemos.
¡Quedarme ciega seria mi ruina!
Por eso yo los cuido, los mimo, los educo, los saco a pasear… y los corrijo, cuando empiezan a portarse mal bajo suavemente mis párpados tapando esos oscuros túneles que no saben mentir.
Mis ojos son dos agujeros profundos de marrón chocolate 75% cacao puro. De ese chocolate que llega a ser amargo.
Los paseo a menudo, son dos joyitas dulces que necesitan aire fresco y dotes de inspiración cada tres minutos.
También saltan, de unos ojos a otros; admirando o ejerciendo su personalidad crítica.
Son como agujeros negros que absorben información automáticamente; ¡cómo si hubieran sido creados para ello!
Imagino que todos los ojos lo hacen, sin embargo los míos tienen una necesidad, latente e imperiosa y en ocasiones inquietante, que a veces me produce jaquecas.
Cerrarlos y empaparme de negro, negro, me descansa.
Cerrarlos y olvidar que otros ojos pueden estar escrutándome…
La vida son dos días, igual que el número de ojos que tenemos.
¡Quedarme ciega seria mi ruina!
Por eso yo los cuido, los mimo, los educo, los saco a pasear… y los corrijo, cuando empiezan a portarse mal bajo suavemente mis párpados tapando esos oscuros túneles que no saben mentir.
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Negro humo
25 agosto, 2011
Tu silencio es mi silencio.
el tiempo que tardas en
desvanecerte,
uno de mis
suspiros
¡si supieras qué oculto tras un breve
parpadeo..!
La noche es tibia y silenciosa.
Mataría por verte,
raptaría la luna y le susurraría
mentiras piadosas para que se lanzara al pozo
de
tus
ojos.
el tiempo que tardas en
desvanecerte,
uno de mis
suspiros
¡si supieras qué oculto tras un breve
parpadeo..!
La noche es tibia y silenciosa.
Mataría por verte,
raptaría la luna y le susurraría
mentiras piadosas para que se lanzara al pozo
de
tus
ojos.
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ssh significa silencio
17 agosto, 2011
Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posi-
ble dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de
mirada bajo la cual queremos vivir.
La primera categoría anhela la mirada de una canti-
dad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la
mirada del público. [...]
La segunda categoría la forman los que necesitan
para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos
son los incansables organizadores de cócteles y cenas.
Son más felices que las personas de la primera catego-
ría quienes, cuando pierden a su público, tienen la sen-
sación de que en el salón de su vida se ha apagado la
luz. A casi todos ellos les sucede esto alguna vez. En
cambio, las personas de la segunda categoría siempre
consiguen alguna de esas miradas. [...]
Luego está la tercera categoría, los que necesitan
de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de
peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez
se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se
se hará la oscuridad. [...]
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada,
la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de perso-
nas ausentes. Son los soñadores.
"La insoportable levedad del ser"
Milan Kundera
ble dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de
mirada bajo la cual queremos vivir.
La primera categoría anhela la mirada de una canti-
dad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la
mirada del público. [...]
La segunda categoría la forman los que necesitan
para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos
son los incansables organizadores de cócteles y cenas.
Son más felices que las personas de la primera catego-
ría quienes, cuando pierden a su público, tienen la sen-
sación de que en el salón de su vida se ha apagado la
luz. A casi todos ellos les sucede esto alguna vez. En
cambio, las personas de la segunda categoría siempre
consiguen alguna de esas miradas. [...]
Luego está la tercera categoría, los que necesitan
de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de
peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez
se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se
se hará la oscuridad. [...]
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada,
la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de perso-
nas ausentes. Son los soñadores.
"La insoportable levedad del ser"
Milan Kundera
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interiores con vaho
14 agosto, 2011
Esperar a vivir, esperar a morir... esperar una absolución que nunca llegaría.
Titanic
Titanic
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brisa hundida,
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respirar humo
Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.(…) Los héroes clásicos reflejados en espejos cóncavos dan el Esperpento. (…) Las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo, son absurdas.
Max Estrella
"Luces de Bohemia"
Max Estrella
"Luces de Bohemia"
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insoportable levedad
01 agosto, 2011
La levedad y el peso
El carácter único del "yo" se esconde precisamente en
lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos
capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las per-
sonas, lo general. El "yo" individual es aquello que se
diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivi-
nado y calculado de antemano, lo que en el otro es nece-
sario descubrir, desvelar, conquistar.
"La insoportable levedad del ser"
Milan Kundera
lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos
capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las per-
sonas, lo general. El "yo" individual es aquello que se
diferencia de lo general, o sea lo que no puede ser adivi-
nado y calculado de antemano, lo que en el otro es nece-
sario descubrir, desvelar, conquistar.
"La insoportable levedad del ser"
Milan Kundera
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